Los cinco enemigos del estudio
Por Camile Roldán Soto /
Si aprender es un placer, por qué tantos estudiantes tienen
problemas a la hora de hacer tareas. Puede ser que asocien esta
actividad con extrema presión, desorden y estrés. A punto del inicio
del año escolar puedes establecer tu estrategia para evitar que esto
ocurra.
Comienza por trabajar los problemas más comunes que amenazan con transformar la hora de estudio en un momento desagradable o de discusión con los chicos. La sicóloga Josefina Zeda Batista enumera algunos de ellos, así como la manera de manejarlos adecuadamente. Toma nota.
Falta de estructura
Acostúmbralos a tener una rutina. De esta forma, es más fácil que se organicen para cumplir con las tareas del día. Considera la realidad familiar y el temperamento de tu hijo al establecer el momento en el que deberá sentarse a estudiar. Puedes decidir que al llegar a casa tome una merienda y vea su programa favorito o que haga las asignaciones antes que cualquier otra cosa. Lo importante es establecer cierto orden en lugar de dejar el asunto a la suerte.
No hay consistencia
Para lograr las metas en la escuela hace falta ser persistente. Acostumbra a tus hijos a hacerse responsables de las tareas y el repaso del material aprendido diariamente. Con esforzarse mucho en los estudios solo de vez en cuando difícilmente alcanzará un buen rendimiento.
Las expectativas no están claras
Habla con tu hijo respecto a qué esperas de él. Esto aplica tanto para la atención que esperas dedique al estudio como al resultado final (las notas). Toma en cuenta sus fortalezas y sus áreas de dificultad, de manera que tus expectativas sean realistas y puedas ayudarle a exigirse su potencial máximo. Hay padres que son demasiado exigentes, otros muy poco. Ninguno de los dos extremos es saludable.
No hay un área adecuada para estudiar
Busca un espacio cómodo, sin distracciones y con ventilación e iluminación adecuadas para estudiar. Es una buena manera de ayudarles a lograr concentración.
Impaciencia
Aprender es un proceso y es algo que en medio de la prisa que vivimos algunos padres olvidan. Si notas que es difícil para ti asistir a tu hijo en las tareas escolares busca ayuda profesional. Puedes consultar con algún consejero en la escuela, un maestro o un sicólogo escolar. Hay que entender que todos los niños tienen su ritmo. Identificarlo y saber lidiar con él es importante para ayudarle a conseguir sus metas. Por ejemplo, si sabes que a tu niño le toma más tiempo aprender el material o realizar proyectos especiales, anímalo a trabajar de forma organizada y con más días de antelación.
Leído en endi.com
Comienza por trabajar los problemas más comunes que amenazan con transformar la hora de estudio en un momento desagradable o de discusión con los chicos. La sicóloga Josefina Zeda Batista enumera algunos de ellos, así como la manera de manejarlos adecuadamente. Toma nota.
Falta de estructura
Acostúmbralos a tener una rutina. De esta forma, es más fácil que se organicen para cumplir con las tareas del día. Considera la realidad familiar y el temperamento de tu hijo al establecer el momento en el que deberá sentarse a estudiar. Puedes decidir que al llegar a casa tome una merienda y vea su programa favorito o que haga las asignaciones antes que cualquier otra cosa. Lo importante es establecer cierto orden en lugar de dejar el asunto a la suerte.
No hay consistencia
Para lograr las metas en la escuela hace falta ser persistente. Acostumbra a tus hijos a hacerse responsables de las tareas y el repaso del material aprendido diariamente. Con esforzarse mucho en los estudios solo de vez en cuando difícilmente alcanzará un buen rendimiento.
Las expectativas no están claras
Habla con tu hijo respecto a qué esperas de él. Esto aplica tanto para la atención que esperas dedique al estudio como al resultado final (las notas). Toma en cuenta sus fortalezas y sus áreas de dificultad, de manera que tus expectativas sean realistas y puedas ayudarle a exigirse su potencial máximo. Hay padres que son demasiado exigentes, otros muy poco. Ninguno de los dos extremos es saludable.
No hay un área adecuada para estudiar
Busca un espacio cómodo, sin distracciones y con ventilación e iluminación adecuadas para estudiar. Es una buena manera de ayudarles a lograr concentración.
Impaciencia
Aprender es un proceso y es algo que en medio de la prisa que vivimos algunos padres olvidan. Si notas que es difícil para ti asistir a tu hijo en las tareas escolares busca ayuda profesional. Puedes consultar con algún consejero en la escuela, un maestro o un sicólogo escolar. Hay que entender que todos los niños tienen su ritmo. Identificarlo y saber lidiar con él es importante para ayudarle a conseguir sus metas. Por ejemplo, si sabes que a tu niño le toma más tiempo aprender el material o realizar proyectos especiales, anímalo a trabajar de forma organizada y con más días de antelación.
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